Dia Nacional de la Salsa: New York Tiene Swing El Nuevo Dia Jaime Torres Torres 31 - Marzo - 2008
La sociología del Día Nacional de la Salsa trasciende la escena del cocolo que exhibe una camiseta de Ismael Rivera mientras toca el cencerro con un cigarrillo en la boca y el acto de la mulata que en pantalones cortos y con la cintura al descubierto, con o sin masas de grasa, se mueve sensualmente con una lata de cerveza en la mano en una danza reverente a la clave y los tambores. El Día Nacional de la Salsa, cuya vigésimoquinta edición fue dedicada al amigo Rafael Viera, fue una oportuna excusa para olvidar durante casi once horas el desgobierno y el caos social de nuestro bendito País. Fue el pretexto para soltar el moho y tirar unos pasitos al irresistible ritmo del guaguancó y sobre todo, el paréntesis tan ansiado en nuestra cotidiniadad para saludar a nuestros amigos y orar por nuestros enemigos en un ritual donde la cadencia afrocaribeña hermana a más de 25 mil almas que, si se lo proponen, mañana podrían paralizar el sistema. El domingo estuve libre, pero como salsero nato, respondí a la convocatoria de la historia. Y relajado, sin las presiones de adelantos, dictados y horas de cierre, llegué sin prisa al Bithorn justo cuando El Gran Combo iniciaba su jornada, tras las presentaciones de la orquesta juvenil Siglo XXI y la Sonora Ponceña. Supe que la Orquesta Siglo XXI sacó la cara con honores por la nueva generación de exponentes salseros y que la Sonora, con Papo Lucca al timón y acudiendo a la reguetonera Ivy Queen cuando Yolandita Rivera andaba por allí, tocó con caché su repertorio de siempre. Y fui testigo del sabor de El Gran Combo de Puerto Rico, que musicalmente hablando ya opera por igual con o sin Rafael Ithier, en números harto conocidos como "Brujería" y en éxitos de su reciente cosecha como el rico son montuno "Arroz con habichuela". Esto no es balada Pero, en honor a la verdad (y con la salvedad de que la siguiente aseveración posiblemente no la leerá en ninguna otra plataforma de contenido) en la vigésimoquinta edición del Día Nacional de Salsa, Nueva York plantó bandera como los dueños del swing y el masacote salsero. De eso fue testigo el amigo, licenciado José Efraín Hernández y melómanos como Tommy Muriel e Israel Sánchez Coll que disfrutarony comentaron la velada con quien suscribe. Desde las gradas, pude observar como Manny Oquendo y su Conjunto Libre rindieron a sus pies a una arena en la que se congregaron apretujadas alrededor de 20 mil personas que bailaron desde el saque de "No critiques", con un Tempo Alomar que, aunque ha perdido recursos, hizo lo que pudo en su interpretación. No critiques compañero Con Jimmy Bosch y Dan Reagan en los trombones, con Eddy Zervigón en la flauta (Eddy es el director de la charanga Orquesta Broadway), con el legendario Andy González en el contrabajo, con George Delgado en el bongó y con el homenajeado Manny en los timbales, entre otros excelentes músicos, Libre sacudió los cimientos del Bithorn con su estremecedora presentación. Sólo necesitaron cuatro números ("No critiques", "Porque tú sufres" con el renovado, claro, articulado e ingenioso sonero Pupy Torres; "Que humanidad" con Hermán Olivera y "Que pelota" con Frankie Vázquez) para subyugar a la grey salsera y postrarla ante los pies de su explosiva musicalidad, en el mejor capítulo del vigésimoquinto Día Nacional de la Salsa. De Spanish Harlem Orchestra es digno de un comentario especial el sonero Ray de la Paz, una voz prodigiosa que aún no ha sido objeto del reconocimiento merecido en Puerto Rico. La orquesta dirigida por el pianista Oscar Hernández suena pesada y toca con swing, pero hemos observado que se limita mucho a los papeles y que apenas se aparta del esquema de los arreglos, cuando la integran virtuosos de la salsa que, más allá de los solos de tres y cuatro compases que les reserva el líder, podrían liberar su creatividad como Manny Oquendo le permite a sus músicos. Las interpretaciones que entregó Ray de la Paz, como en "Bailadores", fueron lo mejor de SHO. Baílenlo, la rumba se formó… Junior, el inolvidable "Hommy", se creció en "No hay amigo" y "El paso de Encarnación". Cambia el paso que Nuevamente la intervención de Ismael con su mentor y padre musical Larry Harlow resultó un tanto predecible, pues números como "Arsenio", "Abran paso", "Venceré" y "Qué será lo que pelean" son recurrentes en sus juntes. Porque yo sé que llegaré Si no llega ser por los discos que Larry le produjo, Ismael hoy no sería lo que es: un gran cantante que aprendió a afinar, a articular y a entonar con dicción en su orquesta, por lo que en esta etapa de su carrera debe ser más receptivo a las oportunidades que se presenten con Larry, cuyo nombre en la historia de la salsa es mucho más prominente que el suyo, sin restarle méritos a su obra, claro está. A las 8:30 p.m. todavía una entusiasta concurrencia aguardaba por la presentación de Willie Colón. En el vagón habilitado como camerino recibió a este redactor junto a los amigos Lic. José Efraín Hernández, el historiador Tommy Muriel, la hija de Héctor Lavoe, Leslie Pérez y la señora María Dávila, su eterna admiradora. Se confundieron en un fuerte abrazo con el productor más importante de la historia de la salsa. Media hora después, justo a las 9:05 p.m., su banda Legal Alien, integrada por Luis Bonilla, Ozzie Meléndez, Lucho Cueto, Ricky González y Luisito Quintero, entre otros grandes músicos, sacudió -como un terromoto de swing y saoco- el Bithorn. Willie anunció que se encontraba un poco enfermo y fue evidente en sus interpretaciones de dos medleys de los éxitos que popularizó su binomio con Héctor Lavoe, como el potpourrí "Contrabando" que incluye "Cheche colé", "Barrunto", "Te conozco" y "Calle Luna, Calle Sol". Mete la mano en el bolsillo Su mejor interpretación fue el estreno "Amor de Internet" que su fanaticada podrá acceder gratuitamente esta semana en su página cibernéticay que consiste de un híbrido de bomba, guaguancó y reguetón en cuya letra expone como las relaciones sociales se has trastocado en la era de la globalización digital de las comunicaciones. Hubo "tiraera", muy sutil e implícita, hacia su ex compañero Rubén Blades, a quien le dedicó "Te están buscando". Por tu mala maña, de irte sin pagar… Willie, con una banda que ronca de verdad, tocó el trombón de vara y su "bass trumpet" en números como "Idilio" de Titi Amadeo y el medley de "La banda", "Periódico de ayer", "El Todopoderoso" y "El cantante". Salimos del Bithorn casi a las 11 p.m. después de una velada de salsa buena. En la lona quedaron miles latas de cerveza de una concurrencia que bailó bajo el sol implacable de una tarde despejada, muchos deshidratando sus cuerpos y sus mentes de tanta propaganda político partidista que, como el torrencial de un temporal, actualmente desborda y causa estragos en la conciencia nacional. |